Reflexiones

Ishin Denshin (以心伝心)

Patricio Pávez

Hace unos 2500 años, un señor estaba empezando una Charla de las de aquella época, y al inicio
alzó una flor ante los numerosos asistentes que le escuchaban.

Mostró la flor y guardó silencio.

Un profundo e intenso silencio.

Un silencio que transmitía la fuerza de estar presente, de sentir la eternidad en este preciso
instante, aquí y ahora.

Toda la charla consistió en eso, todo el contenido que se transmitió fue ese, nada más.

Todos los asistentes quedaron perplejos, atónitos, sin comprender nada.

Solo uno de los asistentes hizo algo diferente al resto: SONRIÓ SUTILMENTE.

El que sonrió se llamaba Mahakashyapa.

El señor que daba la charla hace 2500 años se llamaba Sakyamuni Buda, también conocido como
el príncipe Siddharta Gautama.

Ambos no intercambiaron ninguna palabra, y ambos entendieron, únicamente con su mirada, una
profunda verdad transformadora.

Habían entendido que en la sonrisa del silencio, en el momento presente, aquí y ahora, yace la
iluminación. Siempre disponible, en este preciso instante en el que te encuentras, en este lugar en
el que estás ahora mismo.

Ishin-denshin (以心伝心)

Significa comunicarse sin mediar palabra. Esa transmisión de corazón a corazón, de espíritu a
espíritu, es comunicación sincera, desde el silencio, desde la mirada, desde el corazón, desde el
Hara. Es mucho más profunda que la transmisión de la palabra, desde la boca o la cara, que son
más propensas a insinceridades.


Y el entendimiento perfecto y puro no involucra la mente, que todo lo discrimina. La mente a
menudo encorseta la mirada, fija prejuicios en lo que escuchamos o en lo que vemos.
Cortar la raíz del pensamiento es la vía a la sabiduría.
Tan solo se necesita una mirada profunda al presente, aquí y ahora, para sonreír como
Mahakashyapa, el gran patriarca que fundó más tarde la gran escuela Mahayana tras recibir la
transmisión del Buda, Ishin-denshin, hace más de 2500 años.


¿Ishindenshin es un tipo de telepatía?
Pese a que seamos capaces de expresarnos mediante las palabras, “no osar hacerlo es una parte
de la cultura japonesa”.
No tiene que ver con la libertad de expresión. Para bien y para mal, los japoneses somos una
nación a la que nos importan los sentimientos.

Se considera una virtud el que, antes de que otra persona te diga algo, percibas qué necesita esa
persona y actúes en consecuencia.

Esta acción es denominada Ishin-denshin.

Parece una especie de telepatía, pero no es tan paranormal como podríais pensar. Es una
cristalización de la experiencia debida a la supervivencia en la sociedad nipona.

Ishin-denshin, es una palabra que proviene de la rama zen del budismo.

Ishin-denshin=Kokoro wo motte kokoro o tsutaeru (心を以って心を伝える).
Literalmente significa: «mediante el corazón se transmite el corazón».